Señores, tenemos el privilegio de ser protagonistas del fin del mundo. Desde hace décadas nos hicieron odiar la medicina de nuestros antepasados para someternos ahora a lo que estamos viviendo, o más bien sufriendo. Alguien dijo: "Amen a todo mundo pero no confíen en nadie" pero yo no sé si pueda amar a estos médicos criminales.
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